Adrià Capdevila ya ha llegado al fútbol profesional y no tiene ninguna prisa por acelerar el siguiente paso. El centrocampista del RC Celta Fortuna ha sido titular en las seis primeras jornadas de Segunda, suma 472 minutos y un gol, y ahora quiere asentarse hasta convertirse en uno de los futbolistas importantes de la categoría.
La decisión encaja con toda su trayectoria. Capdevila salió de La Masía, cruzó el Atlántico para estudiar y jugar en Estados Unidos y regresó a España para abrirse camino desde abajo: Logroñés, Utebo, Getafe B y Celta Fortuna, acumulando minutos, experiencia y responsabilidad antes de cada nuevo escalón.
De La Masía a Estados Unidos
Destacó muy pronto en el fútbol base del Barcelona. En 2016 fue elegido MVP de LaLiga Promises y compartió etapa formativa con jugadores como Gavi e Ilias Akhomach. Su camino, sin embargo, no siguió la ruta directa hacia la élite española.
A los 18 años se trasladó a Estados Unidos para continuar sus estudios mientras competía con Oregon State en el fútbol universitario, donde en su primera temporada fue titular en 12 encuentros y completó cinco partidos. Aquella experiencia terminó de orientar su futuro: decidió apostar por el fútbol profesional y regresó a España, aunque lejos de los focos de Primera División.
La vuelta empezó en Segunda Federación
Su reconstrucción arrancó en el Logroñés, en Segunda Federación, donde disputó 19 partidos de Liga, 13 como titular. Después pasó por el Utebo, con 18 apariciones y tres asistencias, antes de incorporarse al Getafe B, con el que jugó 16 partidos y marcó un gol durante la 2024/25.
Nada de saltos milagrosos. Fue avanzando categoría a categoría hasta encontrar en Vigo la continuidad que necesitaba.
El Fortuna le cambió el escenario
Con el filial celeste dio el paso que lo llevó al fútbol profesional. Capdevila disputó 39 partidos en la temporada 2025/26 y participó en el histórico primer ascenso del Fortuna a Segunda División, además de aparecer en uno de los momentos decisivos del curso: marcó en la vuelta de la final del playoff frente a la Ponferradina, resuelta con un 4-1 en Balaídos.
La promoción también le cambió el horizonte personal. Para competir en Segunda ya no necesitaba salir de Vigo ni buscar minutos fuera de la estructura celeste: podía estrenarse en el fútbol profesional manteniendo el protagonismo conquistado durante el ascenso.
Seis partidos, seis titularidades y un gol
El arranque de la 2026/27 ha confirmado su peso. Tras seis jornadas de LaLiga Hypermotion, Capdevila ha sido titular en los seis partidos y acumula 472 de los 540 minutos posibles, cerca del 87% del total.
También ha marcado su primer gol del curso. Llegó el 5 de septiembre ante el Ceuta, cuando abrió el marcador en la victoria por 0-2, y frente al Almería volvió a rozarlo con un disparo al larguero. Seis jornadas después del salto de categoría, sigue siendo pieza fija en la medular del filial.
Su reto está en Segunda
Su prioridad no pasa por acelerar el camino hacia el primer equipo. Quiere asentarse en la categoría y convertirse en uno de sus jugadores importantes, algo que para un futbolista llegado desde Segunda Federación y Primera Federación supone un nuevo escalón dentro del mismo proceso que ha marcado toda su carrera.
La Segunda no es una sala de espera. Es el sitio donde debe demostrar que puede sostener su influencia durante una temporada completa de fútbol profesional, asumir responsabilidad y responder cada semana ante rivales con más experiencia. El siguiente salto, por ahora, no tiene que ser de equipo.
El primer equipo, en el horizonte
La plantilla de Claudio Giráldez sigue ahí, al fondo del plano. Capdevila quiere estar preparado cuando llegue la oportunidad, pero su atención está puesta en el presente, y el presente le da precisamente lo que ha perseguido durante buena parte de su trayectoria: minutos.
Después de salir de La Masía, marcharse a Estados Unidos y volver a través de Logroñés, Utebo, Getafe B y Celta Fortuna, ha alcanzado por fin una categoría profesional con un papel protagonista. Por eso su historia no se explica preguntando cuánto falta para verlo en Primera, sino mirando lo que tiene delante: consolidarse, ganar peso y hacerse un nombre en Segunda antes del siguiente salto.








