Jonathan Bamba regresó a Balaídos para convertirse en el líder innegable del Celta de Vigo en su enfrentamiento contra el Almería y la victoria por 1-0 con un gol de Oscar Mingueza, otro de los destacados.
Después de una ausencia de once partidos debido a su participación en la Copa Africana de Naciones, el internacional africano dejó huella en el juego de un Celta con pocas luces, donde el africano brilló por encima de la media.
En medio de las adversidades y las notables bajas del equipo, Bamba no solo cumplió con creces con su papel, sino que se convirtió en un auténtico revulsivo para el juego de los celestes. Anotó un gol que, aunque fue anulado, sirvió como un claro recordatorio de su impacto ofensivo, el costamarfileño se convirtió en la mejor baza ofensiva del equipo, en ausencia de un Aspas sancionado y en la grada.
En un encuentro donde las decisiones tácticas eran cruciales debido a las ausencias de jugadores clave como Tapia y Aspas, la elección de Rafa Benítez de incluir a Bamba en el once inicial se reveló como un acierto estratégico. El futbolista fue un quebradero de cabeza para los almerienses, desbordó y rompió líneas con sus acciones individuales y buscó asociarse en ocasiones para generar peligro.
La afición celeste, ávida de líderes que marquen la diferencia, celebró el regreso triunfal de Bamba. Su actuación no solo asegura un refuerzo crucial en el ataque sino que impulsa al futbolista a recuperar sus mejores momentos como celeste.
Mientras el Celta de Vigo avanza hacia la recuperación completa de su plantilla, la presencia de Jonathan Bamba a este nivel, se configura ahora mismo como una de las bazas para que los de Rafa Benítez consigan enderezar el rumbo.








