El Celta sigue sin ganar y la derrota por 1-0 ante el Omonia ha llevado también a Europa una dinámica que ya preocupaba en LaLiga. Siete partidos oficiales, cero victorias y solo tres goles confirman una crisis de resultados. Giráldez, en cambio, pide calma: encuentra aspectos positivos en el juego y confía en que el equipo termine convirtiéndolos en victorias.
El golpe en Nicosia llegó en el minuto 88. Jure Balkovec decidió el estreno europeo con un disparo desde fuera del área y dejó sin premio a un conjunto vigués que había acumulado más llegadas, pero volvió a chocar con su problema de siempre en este arranque: transformar el juego en goles.
Siete partidos sin ganar: los números ya pesan
La situación se entiende mejor mirando los datos. En sus seis primeros compromisos de LaLiga, los celestes han firmado cuatro empates y dos derrotas, con solo tres goles a favor, y la caída ante el Omonia amplía la racha a siete partidos oficiales sin conocer la victoria.
La falta de gol marca este inicio. El equipo se ha quedado sin marcar en cuatro de esos siete encuentros y todavía no ha encontrado continuidad en ataque.
En Chipre volvió a pasar. El Celta terminó con 19 remates, 12 de ellos desde dentro del área, pero no logró superar a Fabiano, mientras el Omonia resistía y encontraba en el tramo final el gol que decidió el partido. Esa distancia entre producir ataques y convertirlos explica buena parte del curso.
Giráldez pide calma: “No seamos catastrofistas”
El técnico reconoció la necesidad de mejorar, aunque después del partido pidió mantener la cabeza fría. “No seamos catastrofistas, sabemos que tenemos que mejorar, yo el primero”, aseguró.
Giráldez destacó que su equipo había hecho méritos para obtener más en Nicosia y centró el análisis en los últimos metros: el uno contra uno por la izquierda, la ocupación del área y la coordinación entre los movimientos de los atacantes y el momento del centro. El diagnóstico es reconocible. El Celta se instala cerca del área rival y genera remates, pero no convierte ese volumen en goles.
“Esto va de insistir, confiar y no volvernos locos”, resumió.
De controlar partidos a decidirlos
La dificultad no nació en Chipre. Tras el empate ante la Real Sociedad, el entrenador ya habló de falta de ambición y atrevimiento; después del 1-1 frente al Getafe cuestionó algunos minutos en los que el equipo perdió claridad en sus decisiones; en Nicosia, el análisis volvió a llevar al mismo sitio.
Ahí está el gran reto celeste: convertir las fases de control y la presencia ofensiva en acciones decisivas. Ante el Omonia, Ionuț Radu también tuvo que intervenir en varios intentos del conjunto chipriota, mientras en el otro área Pablo Durán llegó a marcar, con el tanto anulado por fuera de juego, y la entrada de Borja Iglesias dio más presencia arriba. El Celta buscó el gol. Lo encontró Balkovec.
Sin Aspas, pero con un problema anterior
La ausencia de Iago Aspas por lesión condicionó el ataque en Europa. Sin su capitán, Giráldez perdió a uno de los futbolistas con mayor influencia en la creación y resolución de jugadas en los últimos metros.
La falta de gol, sin embargo, ya acompañaba al equipo antes de Nicosia. Hace falta más aportación de Borja Iglesias, Ferran Jutglà, Pablo Durán, Williot Swedberg y el resto de alternativas: tres goles en siete partidos son un aviso de que la solución tiene que ser colectiva.
Una dinámica que Giráldez quiere frenar
Siete partidos oficiales sin ganar y solo tres goles sitúan al Celta en una crisis de resultados. La cuestión ahora es evitar que esa dinámica termine contagiando al juego y a la confianza de un equipo que todavía encuentra argumentos futbolísticos para reaccionar.
El técnico se agarra precisamente a ellos: las llegadas, los remates y las fases en las que el equipo se instala en campo contrario. Hay argumentos, sí, pero la clasificación se escribe con goles, y de eso es de lo que anda más corto el ataque celeste.
La siguiente oportunidad llega en Balaídos ante el Racing de Santander, con una necesidad concreta: transformar las buenas fases de juego en goles y los goles en la primera victoria de la temporada.








