Pese a jugar con diez durante más de media hora, el conjunto de Antonio Hidalgo tuvo opciones de empatar, pero Vlachodimos apareció cuando más lo necesitó su equipo.
Un partido cerrado y con pocas concesiones
El duelo arrancó con más precauciones que fútbol. Hidalgo introdujo varias novedades en el once, obligado también a gestionar una plantilla que afrontaba su segundo compromiso en pocos días, y el Deportivo tardó en encontrar continuidad con balón.
El Sevilla se sintió cómodo en ese escenario. El conjunto andaluz cerró espacios por dentro, dificultó las conexiones con Aubameyang y Yeremay y trató de atacar cada pérdida blanquiazul con velocidad.
No abundaron las ocasiones durante una primera mitad trabada, de mucho centro del campo y poca presencia dentro de las áreas. El Dépor tuvo fases de mayor posesión, pero le faltó claridad para convertirla en peligro real.
El equipo de Hidalgo tampoco encontró la profundidad de otros partidos. Aubameyang estuvo mucho más aislado y las llegadas desde segunda línea aparecieron con cuentagotas.
Miguel Sierra rompe el equilibrio
El partido cambió al comienzo de la segunda parte. El Sevilla consiguió progresar por campo contrario y, tras una primera intervención de Leo Román, Miguel Sierra aprovechó el rechace para mandar el balón a la red y poner el 0-1.
Era el escenario que menos convenía al Deportivo. Obligado a adelantar metros frente a un Sevilla preparado para correr, Hidalgo buscó agitar el encuentro desde el banquillo.
Pero el problema se hizo todavía mayor poco después.
En el minuto 59, una entrada de Angeliño terminó siendo revisada por el VAR. Hernández Hernández había mostrado inicialmente la amarilla, pero acudió al monitor y cambió su decisión: roja directa y Deportivo con diez.
Con media hora todavía por delante y un futbolista menos, el partido parecía muy cuesta arriba.
Asp Jensen tuvo el empate
El Dépor, sin embargo, no entregó el encuentro.
Los cambios dieron algo más de energía a un equipo que comenzó a jugar con mayor determinación. Con el paso de los minutos, el Sevilla renunció a parte de su iniciativa y trató de proteger una ventaja que empezaba a valer oro.
La mejor oportunidad coruñesa llegó en el minuto 69.
Asp Jensen encontró el remate dentro del área y obligó a Vlachodimos a realizar una intervención extraordinaria para evitar el empate. Fue la ocasión que pudo haber cambiado el final del encuentro.
A partir de ahí, el Deportivo empujó con más corazón que claridad. Adama Traoré aportó profundidad, Mario Soriano intentó acelerar la circulación y Riazor trató de meter al equipo en el partido, pero el Sevilla defendió bien su área y redujo los espacios alrededor de Aubameyang.
Los visitantes también tuvieron metros para sentenciar aprovechando la inferioridad numérica del Dépor, aunque no encontraron el segundo.
Los últimos minutos se jugaron prácticamente sobre el alambre. El Deportivo acumuló jugadores en campo contrario y buscó el empate hasta el final, pero le faltó precisión en el último pase y capacidad para generar una última ocasión limpia.
El pitido final confirmó el 0-1 y la primera derrota del Deportivo esta temporada.
Después de cinco jornadas invicto, el equipo de Hidalgo se queda por primera vez sin puntuar. No fue su mejor partido, pero incluso en una noche incómoda, con marcador adverso y más de media hora en inferioridad, encontró una oportunidad clarísima para rescatar el empate.
El Sevilla, más práctico y efectivo, necesitó aprovechar su momento y después supo gestionar la ventaja. Para el Dépor queda ahora la obligación de pasar página. La temporada acaba de arrancar y el primer tropiezo sirve también para recordar que en Primera cada error se paga mucho más caro.







