La Audiencia Provincial de Valencia impone también una condena a Pablo Jara; la defensa del delantero anuncia que recurrirá el fallo
La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado al futbolista Rafa Mir a ocho años y medio de prisión por un delito de agresión sexual y otro de lesiones. La sentencia, dictada por la Sección Cuarta, ha sido notificada este lunes a las partes y no es firme, por lo que todavía puede ser recurrida ante instancias superiores.
El fallo judicial supone un golpe de enorme impacto en la trayectoria del delantero, actualmente en el Elche CF y anteriormente jugador del Valencia CF. Los hechos juzgados se remontan a la madrugada del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2024, en el domicilio del futbolista en Bétera, Valencia, tras haber conocido a las denunciantes en una discoteca.
Pablo Jara también ha sido condenado
La resolución judicial también afecta al segundo acusado, Pablo Jara, igualmente futbolista, que ha sido condenado a dos años y medio de prisión y al pago de una multa. Según las informaciones publicadas, el tribunal lo considera responsable de un delito de agresión sexual, otro contra la integridad moral y un delito leve de lesiones.
La sentencia fija además indemnizaciones económicas: 64.000 euros para la víctima relacionada con Rafa Mir y 6.280 euros para la denunciante vinculada al segundo condenado.
La defensa anuncia recurso
El caso no queda cerrado. La defensa de Rafa Mir ha avanzado que recurrirá la sentencia. El abogado del futbolista, Jaime Campaner, aseguró que, si el fallo se confirma en los términos conocidos, presentarán recurso.
Durante el juicio, celebrado el pasado 28 de mayo, las defensas solicitaron la absolución al sostener que no existía delito y que los hechos fueron consentidos. La Fiscalía, por su parte, había solicitado penas superiores a las finalmente impuestas.
Un caso con fuerte repercusión deportiva y social
La condena coloca a Rafa Mir en una situación judicial y deportiva muy delicada. Aunque la sentencia todavía no es firme, el impacto público del fallo es inmediato y abre un nuevo escenario para el jugador, su defensa, el Elche CF y el Sevilla, club con el que mantiene contrato.
El balón, en este caso, ya no está en el césped sino en los tribunales. La primera sentencia marca un antes y un después, pero el procedimiento seguirá ahora el camino del recurso.







