Stoichkov y Zakaria firman un golpe de líder en el Belmonte: el Dépor no afloja el paso (0-2) ⚡️🔵⚪️

Foto: RC Deportivo

El Deportivo consolida su mando en LaLiga Hypermotion con un triunfo serio, maduro y con oficio ante un Albacete que apretó hasta el último suspiro

En una tarde de esas que separan a los aspirantes de los candidatos reales al ascenso, el Deportivo amarró tres puntos de oro en el Carlos Belmonte gracias a los tantos de Stoichkov y Zakaria. Partido de pico y pala, de trinchera por momentos, y también de chispazos de enorme calidad blanquiazul. Y, sobre todo, un encuentro en el que Germán Parreño volvió a recordar que, cuando el Dépor más sufre, él se hace gigante.

El liderato herculino no es casualidad. Es insistencia, oficio y una pegada que aparece incluso en los escenarios más hostiles.


La primera parte: un Dépor paciente, un Parreño salvador y un Stoichkov infalible ⚽️

El choque arrancó sin un dominador claro, como esos duelos que necesitan un detalle para romperse. Al Albacete le duró poco la efervescencia inicial: cada intento encontraba un muro llamado Parreño. Morcillo probó varias veces, Valverde amenazó y Pepe Sánchez llegó a poner de pie al estadio con un cabezazo, pero el meta blanquiazul respondió con el guante de un portero que está en modo ascenso.

Mientras tanto, el Dépor carburaba despacio, construyendo desde la calma y buscando la chispa en los costados. Mella y Yeremay empezaron a aparecer, Soriano comenzó a hilar pases entre líneas y Stoichkov, como buen nueve de altura, merodeaba.

Hasta que llegó el golpe maestro: Soriano inventó un pase de seda, de esos que rompen defensas como si fueran de papel, y Stoichkov fusiló a Mariño para adelantar al líder justo antes del descanso. Eficacia pura. El sello del Hidalgo-Team.


Segunda parte: el Albacete empuja… pero el Dépor tiene oficio y un portero en modo gigante 🧱

Tras el paso por vestuarios, el cuadro local se lanzó arriba con todo. El Belmonte apretó, el Albacete encontró ritmo y Riki y Puertas empezaron a rondar el área deportivista. Hubo un penalti señalado y posteriormente anulado tras revisión, hubo centros laterales, hubo nervios… pero también hubo un central llamado Barcia y un guardián llamado Parreño.

En el tramo final, con el partido más parecido a un intercambio de golpes que a un duelo táctico, el Dépor encontró lo que mejor sabe hacer cuando corre: matar.


El contraataque que sentencia: Yeremay acelera, Zakaria define 🔥

Minuto 90. Campo inclinado hacia Parreño. El Albacete, volcado.

Y entonces llegó la puñalada: Yeremay agarró el balón, levantó la cabeza y activó a Zakaria, que entraba como un bólido por el carril central. Definición fría, de delantero que sabe que el partido está ahí para cerrarlo. 0-2. El sello del líder.

Hidalgo movió el banquillo con criterio: Villares dio aire, Gragera equilibró y Zakaria definió. Un manual de gestión de minutos.


Claves del triunfo blanquiazul 🔍

  • Germán Parreño, clave otra vez: dos paradas de muchísimo mérito, especialmente una mano salvadora a Morcillo que vale puntos de ascenso.
  • Pegada en los momentos calientes: Stoichkov y Zakaria volvieron a demostrar que este Dépor no necesita veinte ocasiones para hacer daño.
  • Oficio defensivo: Comas sobrio, Barcia anticipando como un veterano y Quagliata ganando metros con criterio.
  • Las bandas, vitales: Mella y Yeremay fueron una amenaza constante, siempre rompiendo líneas.
  • Un equipo que sabe sufrir: el Dépor no jugó su mejor partido, pero lo ganó como lo hacen los equipos grandes.

Un liderato que se refuerza: cinco jornadas sin perder y sensación de bloque sólido 🏆

El Deportivo sale del Carlos Belmonte con algo más que una victoria. Sale con la confirmación de que su liderato no es humo, sino estructura, oficio y momentos de grandeza individual. El camino es largo, pero este Dépor transmite algo reconocible: ritmo, talento, solvencia y capacidad para sobrevivir cuando el guion se pone feo.

La afición blanquiazul ya sueña con algo serio. Y, viendo la versión del equipo en campos así, no es para menos.

El tren del ascenso sigue rugiendo. Y el Dépor, hoy más que nunca, va en el vagón de cabeza.

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