Carl Starfelt ya está de vuelta en Vigo, y su futuro se ha convertido en uno de los asuntos calientes del vestuario celeste. Los celestes quieren renovar al central sueco, cuyo contrato termina en 2027, aunque también aceptan el riesgo de perderlo sin traspaso si no hay acuerdo con el jugador.
El defensa se incorporó este miércoles 22 de julio a la pretemporada de Claudio Giráldez, después de unos días más de vacaciones por su participación con Suecia en el Mundial. En sus primeras jornadas en Afouteza pasará pruebas médicas y físicas para medir su estado tras varios meses lastrado por una lesión de espalda.
La entidad quiere atarlo
La dirección deportiva que encabeza Marco Garcés tiene previsto sentarse con Starfelt para prolongar su etapa en Vigo. El sueco entra en su último año de contrato: si no renueva, podría marcharse sin dejar compensación económica alguna en el verano de 2027.
Los celestes conocen ese riesgo, pero no ven imprescindible venderlo en este mercado. Mantenerlo hasta el final del contrato le permitiría a Giráldez seguir contando con un central experimentado y plenamente integrado en su esquema defensivo.
La situación obliga a hacer equilibrios: retener a un futbolista importante para el técnico sin desatender el valor de alguien que puede quedar libre dentro de once meses.
Cuatro meses sin jugar
Starfelt no juega con el conjunto vigués desde mediados de marzo, cuando fue sustituido ante el Olympique de Lyon antes de marcharse con la selección sueca.
El defensa arrastraba una lumbalgia leve que se agravó en un partido internacional disputado el 31 de marzo. Las pruebas posteriores confirmaron una hernia discal L5-S1.
El cuerpo médico celeste apostó por un tratamiento conservador: medicación, fisioterapia, técnicas de tracción vertebral y varias infiltraciones epidurales. La evolución fue buena, aunque durante semanas tuvo limitaciones para pisar el césped y se perdió el tramo final de la temporada.
Un Mundial de diez minutos
Starfelt entró en la lista de Suecia para el Mundial, pero apenas jugó unos diez minutos en todo el torneo. Ese escaso protagonismo tiene su lado bueno: regresa a Vigo sin apenas carga de competición, aunque ahora los celestes comprobarán cómo responde su espalda al trabajo diario.
Las pruebas de estos primeros días dirán si puede sumarse con normalidad a la pretemporada. La entidad quiere evitar una recaída después de una lesión que ya lo tuvo alejado de los terrenos de juego cerca de dos meses.
Dos frentes abiertos en Afouteza
El regreso de Starfelt abre dos procesos en paralelo. El primero es deportivo y médico: recuperar al central y confirmar que puede entrenar sin limitaciones. El segundo, contractual: negociar una renovación que la entidad considera prioritaria.
La idea de los celestes es prolongar su contrato, pero también aceptan quedárselo durante la 2026/27 aun a riesgo de que se marche libre al final del curso. Su estado físico y las charlas sobre su futuro mandarán en las próximas semanas. El reloj, eso sí, corre.







