Un "sí" que tardó en llegar
El Celta lo anunció el 1 de septiembre: acuerdo cerrado con el Club América por el traspaso de Sebastián Cáceres, vinculado a los celestes hasta junio de 2030 en cuanto pase el reconocimiento médico. Detrás del comunicado hay varios días de incertidumbre. Y un factor que terminó inclinando la balanza: el propio jugador quería salir rumbo a Europa.
Guillermo Almada, técnico del América, no lo escondió. El club consideraba importante al uruguayo y no quería perderlo. Pero Cáceres siguió empujando. "Él insistió mucho en la salida", reconoció el propio Almada.
Cáceres empuja, el mercado se mueve
A finales de agosto la operación había perdido fuelle. El Celta seguía necesitando un central diestro y Cáceres figuraba en la lista, pero las condiciones de salida del América no terminaban de cerrarse. Todo cambió antes del cierre del mercado español.
Almada fue claro: el América decidió atender el deseo del futbolista pese a considerarlo "una pieza clave". No hubo ruptura ni conflicto, solo una entidad que terminó aceptando la voluntad de su jugador de dar el salto. Para Cáceres, que había construido toda su carrera entre Uruguay y México, será su primer desembarco en el fútbol europeo.
Giráldez pedía un central diestro, y ahí estaba él
El interés celeste no salió de la nada: Claudio Giráldez había pedido reforzar la defensa con un central diestro en la recta final del mercado. Cáceres, de 27 años y 1,80 metros, llega con galones de club y de selección. Anticipación, buena lectura de espacios amplios y salida de balón limpia desde atrás son su carta de presentación.
Es una pieza más para una defensa que afronta una 2026/27 con el Celta compitiendo en tres frentes. Y llega con los kilómetros ya hechos: nada de apuesta a largo plazo, sino más de seis años compitiendo con regularidad en uno de los clubes más exigentes de México.
Más de 200 partidos antes de hacer las maletas
Cáceres aterrizó en el América en enero de 2020 procedente del Liverpool de Montevideo, el club donde debutó como profesional en 2017. Seis temporadas y media después, superó los 200 partidos oficiales con las Águilas y vivió una etapa dorada: tres ligas mexicanas consecutivas, un Campeón de Campeones y una Campeones Cup.
Su carrera también creció con la celeste uruguaya: internacional absoluto desde 2022, presente en la Copa América de 2024 y parte de la expedición de Uruguay en el Mundial de 2026. Ese historial explica por qué Almada habla de baja importante y, al mismo tiempo, por qué el Celta no quiso dejarlo escapar antes del cierre.
El América ya mira hacia dentro
La marcha de Cáceres obliga a mover fichas atrás. Almada apuntó a Ramón Juárez, Miguel Vázquez y Emilio Lara como los llamados a cubrir el hueco, aunque también admitió que el club buscará sumar competencia en esa posición.
Una negociación que a finales de agosto seguía atascada terminó repartiendo suertes distintas. El América pierde a un fijo con más de 200 partidos en la camiseta. El Celta suma el perfil que pedía Giráldez. Y Cáceres, a los 27 años, se lleva el billete a Europa que convirtió en su prioridad en las horas finales del mercado.








