El Deportivo ya tiene la plantilla con la que afrontará su regreso a Primera División. El cierre del mercado dejó dos golpes de última hora, José María Giménez y Marc Casadó, pero el trabajo de los despachos de Riazor va mucho más allá del último día: diez incorporaciones y doce salidas para transformar el equipo del ascenso en un bloque preparado para competir en la élite.
Fernando Soriano y la dirección deportiva han mezclado futbolistas de enorme experiencia internacional con jóvenes de proyección, manteniendo además buena parte de la columna vertebral que consiguió devolver al Dépor a Primera. El resultado es una plantilla que, sobre el papel, eleva considerablemente el nivel respecto a la pasada temporada.
Diez fichajes para el regreso a Primera
El mercado deportivista arrancó con la llegada de Teun Gijselhart, procedente del De Graafschap, y aceleró durante julio con varias apuestas importantes.
El Dépor incorporó al portero Leo Román, al central Bright Ede, al centrocampista italiano Lorenzo Amatucci y al joven talento danés Jonathan Asp Jensen, procedente del Bayern de Múnich.
Pero el primer gran golpe mediático llegó con Pierre-Emerick Aubameyang. El delantero gabonés aterrizó desde el Olympique de Marsella con un currículum difícilmente habitual para un recién ascendido: Borussia Dortmund, Arsenal, Barcelona, Chelsea y una larga trayectoria goleadora en las principales competiciones europeas.
En agosto llegaron otros dos nombres de peso. Angeliño regresó a casa cedido por la Roma, con opción de compra, mientras que Adama Traoré firmó hasta 2028 después de desarrollar buena parte de su carrera en la Premier League.
Y cuando parecía que el mercado estaba prácticamente terminado, el Deportivo todavía guardaba dos cartas.
Giménez y Casadó, la traca final
El último día convirtió el cierre deportivista en uno de los más llamativos del mercado español.
José María Giménez llegó cedido por el Atlético de Madrid hasta junio de 2027, con opción de compra. El central uruguayo aporta una enorme dosis de experiencia: más de una década en el Atlético, casi un centenar de internacionalidades con Uruguay y decenas de partidos en Champions League.
Poco después se confirmó Marc Casadó. El centrocampista del Barcelona también jugará cedido esta temporada en Riazor y el Deportivo dispone de una opción de compra al finalizar el préstamo.
Casadó añade intensidad, lectura táctica, capacidad para jugar como mediocentro e incluso como lateral derecho y, pese a su juventud, experiencia en Liga, Champions y con la selección española absoluta.
Dos incorporaciones que elevaron el techo de una plantilla que ya parecía cerrada horas antes.
Aubameyang, Angeliño y Adama ponen la experiencia
Uno de los rasgos más llamativos del mercado es el salto de experiencia que ha dado el vestuario.
Aubameyang sabe lo que es pelear por títulos y marcar goles en Bundesliga, Premier League, Ligue 1 y competiciones europeas. Angeliño vuelve después de una carrera que lo ha llevado por Manchester City, Leipzig, Hoffenheim, Galatasaray y Roma, entre otros destinos.
Adama, por su parte, llega después de una vida futbolística prácticamente instalada en Inglaterra y con ocho internacionalidades con España.
A ellos se suma ahora Giménez, campeón de Liga y Europa League con el Atlético.
El Deportivo ha incorporado futbolistas que no solo deben aportar rendimiento, sino también oficio a un vestuario que vuelve a enfrentarse cada semana a la máxima exigencia.
También hay una apuesta clara por el futuro
El otro lado del mercado aparece en nombres como Bright Ede, Amatucci, Gijselhart o Asp Jensen.
El Dépor ha invertido en futbolistas jóvenes con margen de crecimiento y contratos largos, buscando que el regreso a Primera no sea únicamente una operación de supervivencia a corto plazo.
Asp Jensen llega después de formarse en el Bayern y destacar durante su cesión en Suiza. Amatucci aterriza después de consolidarse en el fútbol profesional español, mientras que Ede y Gijselhart representan dos apuestas de futuro de la dirección deportiva.
La mezcla entre estos jugadores y los veteranos dibuja una planificación con dos velocidades: competir ahora y generar patrimonio deportivo para los próximos años.
Doce salidas para remodelar la plantilla
La transformación también ha sido profunda en el capítulo de bajas.
Escudero, Cristian Herrera, Stoichkov, Mulattieri y Gragera finalizaron sus respectivas etapas en A Coruña. Después se produjeron la marcha de Luis Chacón al Valladolid, la desvinculación de Álex Petxarroman, la cesión de Diego Gómez al Huesca y la rescisión de Mohamed Bouldini.
En la recta final salieron Charlie Patiño, cedido al Bochum; Eric Puerto, cedido al Penafiel portugués; y José Ángel Jurado, que rescindió su contrato después de tres temporadas y dos ascensos como blanquiazul.
En total, doce movimientos de salida que permitieron abrir espacio deportivo y salarial para la profunda renovación del equipo.
Yeremay se queda como otra pieza del mercado
No todos los movimientos importantes consistieron en fichar.
Yeremay Hernández seguirá en el Deportivo pese al interés que volvió a generar durante las últimas horas del mercado.
Massimo Benassi reconoció tras el cierre que el club recibió ofertas por el atacante canario tanto el último día como el anterior y que se trataba de cantidades importantes. La postura deportivista, sin embargo, fue mantener una de sus principales referencias ofensivas.
Retener a Yeremay, junto a futbolistas como David Mella, Mario Soriano o Diego Villares, permite que la revolución de fichajes no rompa completamente el bloque que condujo al equipo hasta Primera.
Una plantilla que permite elevar las expectativas
El Deportivo afrontaba el verano con una misión clara: preparar al recién ascendido para competir en Primera División.
Después de diez fichajes, el escenario ha cambiado.
La permanencia continúa siendo el primer escalón lógico para un club que acaba de regresar a la categoría, pero los nombres incorporados y la inversión realizada permiten pensar en un equipo con recursos suficientes para no limitarse a sobrevivir.
Ahora la pelota pasa definitivamente al césped.
Antonio Hidalgo tiene profundidad, alternativas y competencia prácticamente en todas las posiciones. También tendrá el desafío de gestionar un vestuario amplio y encontrar el equilibrio entre jugadores consagrados, jóvenes fichajes y la base que logró el ascenso.
El mercado ha terminado. El Deportivo ha puesto las piezas sobre el tablero. Ahora toca comprobar hasta dónde puede llegar este nuevo Dépor en Primera División.







