Con el cúmulo de despropósitos acumulados desde la pretemporada por la entidad departamental que, han llevado al equipo a una situación tan complicada como la actual en la tabla, quizá el técnico asturiano sea el menor de los culpables de la mala temporada que el Racing C. Ferrol viene protagonizando, pero lo cierto y verdad es que Alejandro Menéndez llegó al Racing con el objetivo de mejorar al equipo y lejos de conseguirlo, el conjunto departamental ha encadenado su peor racha de la temporada con cuatro derrotas consecutivas y lo que es peor, sin que se atisben indicios de que pueda variar el rumbo.
Cuarta derrota consecutiva y la misma reflexión: "El equipo trabaja bien, pero los errores nos condenan"
El Racing Club Ferrol volvió a tropezar en su intento por reaccionar en la clasificación. Esta vez fue el Huesca quien pasó por encima (3-1), en un duelo donde los ferrolanos volvieron a mostrar su mejor cara… hasta que la defensa se desmoronó. Alejandro Menéndez repite el discurso: destaca la actitud, subraya el trabajo, pero los puntos siguen sin aparecer.
Pegada rival y errores propios: la combinación letal
“Nos adelantamos pronto y tuvimos ocasiones para el segundo, pero los errores atrás nos penalizan demasiado”, explicó el técnico asturiano tras el choque en El Alcoraz. Con un balance de una victoria y cuatro derrotas desde su llegada , Menéndez insiste en que su Racing compite y propone, aunque los fallos en las áreas siguen pasando factura jornada tras jornada.
El Huesca apenas necesitó tres zarpazos para resolver el partido. “No fueron muchas sus ocasiones, pero tienen calidad arriba y nos mataron”, reconocía el entrenador, que lamentó la falta de contundencia defensiva de los suyos: “Fuimos blandos, y en esta categoría lo pagas”.
El Racing domina... pero no gana
Una vez más, la posesión y las buenas intenciones no fueron suficientes para sumar. “Tuvimos el balón, llegamos bien por fuera, pero nos faltó pegada y precisión en los metros finales”, valoró Menéndez, que quiso destacar la aportación de jugadores como Álvaro Sanz para dinamizar el juego en la segunda mitad. Sin embargo, la reacción nunca se tradujo en goles.
Mientras el Racing intenta encontrar soluciones, el calendario no da tregua. “El miércoles tenemos otra final contra el Burgos. Hay que levantarse, corregir los errores y seguir luchando. No podemos bajar los brazos, esto no ha terminado”, arengó Menéndez.
Un futuro cada vez más complicado
Con cada jornada que pasa, el margen de error se reduce para un Racing que no logra despegar. La afición empieza a impacientarse ante un equipo que, pese a "dar la cara", acumula cuatro derrotas seguidas y continúa deslizándose peligrosamente hacia el descenso de categoría.
Menéndez lo tiene claro: “Mientras las matemáticas no digan lo contrario, vamos a pelear. No estamos muertos”. Pero lo cierto es que el equipo no deja de repetir errores y el discurso de Alejandro Giménez se agota y no aparecen los resultados.
Todo o nada ante el Burgos
El fútbol no da tregua. El Racing tendrá el próximo miércoles su gran oportunidad para remendar la situación y hacer creer a su afición en una salvación que se encuentra a día de hoy a 11 puntos de distancia. La visita del Burgos a A Malata para la disputa del partido aplazado en su día por el temporal, será, si no la última, si la más desesperada bala que le resta al conjunto de Menéndez para tratar de mantener vivas la esperanzas de continuar luchando hasta final por la salvación.









