El R. Madrid ganaba al Granada por 4-0 en un partido de Liga rutinario, con todo resuelto, con las merengues frustradas otra campaña más sin títulos, lejos del Barcelona, que volverá a ser campeón y lejos de la Copa, en la que tuvieron la gran ocasión de sumar su primera gloria en la final perdida por penaltis contra el At. Madrid en la pasada temporada.
Asegurada prácticamente la segunda posición, con once puntos de ventaja sobre el Levante, su inmediato perseguidor, contra quien le falta encontrarse en campo granota e intentar vengar la derrota de Valdebebas en la primera vuelta, la temporada solo podrán adornarse de motivaciones con pequeños retos.
Uno de ellos, el que más importaba al fútbol gallego, era saber si Tere, tras sus logros de los últimos 250 días con la selección española absoluta, sería capaz de cerrar su primera temporada sin anotar un gol. Por supuesto, no iba a ser así. En el minuto 71, recibió cerca de la frontal un balón de Raso, se apoyó en su lado derecho, donde se ofrecía Maite Oroz, que le devolvió la pelota dentro del área área para que colocara un disparo con el exterior, curvado, evitando la estirada de Andrea, que jugaba su tercer partido de la temporada habiendo llevado la manita en dos de ellos.








