Dos años más de inhabilitación de su licencia de entrenadora, además del pago de 3.006 euros, es la nueva sanción impuesta a Covadonga Regueiro Neira, la entrenadora de la Peluquería Mixta Friol, que junto con el club, se han revelado como de los más indisciplinados y tramposos en la historia del fútbol gallego.
A tenor de los hechos, no deja de ser sospechoso el papel de Buján Zas. El estabulador friolense tiene licencia para ser entrenador en Tercera Federación femenina. Aún manteniendo la presunción positiva, su comportamiento nos hace dudar pese a la buena voluntad de creer que es el verdadero técnico.
Jugadoras que se marchan, con o sin acuerdo
Por otro lado, el final de temporada no ha dejado de recordarnos los de las anteriores. Un año más, los rumores de descontento en el seno de la plantilla han superado el control policial de la entidad peluquera, que veta la libertad de prensa y, en otros casos, el derecho a la libertad de expresión de sus jugadoras con cláusulas en contratos que podrían ir contra el derecho.
Así, si en la primera parte de la temporada se marcharon Erika Salvatierra, a quien Villar Hermida denegó el permiso para jugar con la selección paraguaya la previa de los Panamericanos amparándose en que la misma se celebraban fuera de las ventanas FIFA, y Neri Cano; o tras las vacaciones de Navidad, la linarense Ángela Fraile fue quien decidió no regresar aun a costa de poder ser declarada en rebeldía y ser suspendida su licencia de jugadora durante los siguientes dos años, ahora sabemos que hay jugadoras que no renovarán jamás con la entidad peluquera.
En cualquier caso, una historia repetida, con demasiadas bajas extrañas, nunca explicadas por el club, que se suman a las de otros años.
El precio de la libertad
Hace dos temporadas, la Peluquería Mixta Friol mantuvo otro contencioso con Mery, la última gallega que no soportó aguantar la presión interna generada en el club. La futbolista fue retenida contra su voluntad porque quería fichar por el Lugo, enemigo de los peluqueros desde que Tino Saqués rompiera el convenio de colaboración en el que la entidad capitalina gastó demasiado dinero.
El presidente del Lugo no aceptó la cantidad presupuestada por Villar Hermida para continuar una segunda temporada juntos por considerarla desproporcionada a los costes.
Como si se tratase de una venganza, Villar Hermida, o la Peluquería Mixta Friol, declaró en un escrito que daría la carta de libertad sin problemas a la jugadora para que fichase por cualquier club excepto el Lugo.
No hizo lo mismo con otras como Ali, a quien Villar Hermida poco le agradeció su papel determinante en el ascenso a Segunda Federación hace dos temporadas. En la pasada tuvo que pagar una importante cantidad para dejar el club e irse al Femarguín.
Mabel Okoye, la sonrisa más triste que he visto en mi vida
Antes, Villar había hecho lo mismo con Mabel Okoye, que se marchó al Balears. Poco antes, en una conversación mantenida con la canterana colchonera en las gradas de A Reigosa, mostró la sonrisa más triste que he visto en mi vida al preguntarle qué hacía una futbolista como ella jugando en Friol y quién la había llevado hasta allí.
El imperio de las multas y la irregularidad de las entradas
Por otra parte, temporada a temporada trasciende también el volumen de multas internas que impone el club a las jugadoras, que en algún caso puede ser escalofriante atendiendo a la proporción de lo que cobran. Más allá de lo injustas, o no, que puedan ser, la pregunta es si la jugadora multada recibe una factura por esa transacción económica. Es un hecho que podría tener connotaciones fiscales y que la jugadora tiene derecho a exigir a la Peluquería.
En el aspecto de lo fiscal, cabe recordar que la Peluquería Mixta Friol fuera multada hace años por la denuncia del Orzán debido a la irregularidad de las entradas que expedía y que compraban los espectadores que entraban en A Reigosa. La razón que motivó tal denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad fue que no figuraban referencias sobre impuestos o las obligaciones de los espectadores, según lo establecido en la Ley. La Peluquería Mixta Friol fue multado por dicha irregularidad.
No deja de ser curioso que el club que más multas internas impone en el fútbol gallego reciba estas nuevas y progresivas multas que le impone la RFEF. Por ello, surge otra pregunta: ¿Qué capacidad moral puede tener un club y una entrenadora, tramposos pues traman artimañas para evadir las sanciones que reciben, que muestran una voluntad permanente de transgredir la igualdad de la competición en términos disciplinarios, para multar a jugadoras por las razones más peregrinas?
Un día, en el futuro, hasta puede que dediquemos un articulo entero a las multas que la Peluquería Mixta Friol impone a sus jugadoras como si se tratase de una oficina de recaudación.







