El inicio de Pierre-Emerick Aubameyang ha provocado una pregunta inevitable entre el deportivismo: ¿dónde está el techo del gabonés esta temporada? Cuatro jornadas, cuatro goles y dos asistencias han bastado para disparar las expectativas alrededor de un delantero que, a los 37 años, ha aterrizado en Riazor con una capacidad de influencia inmediata.
Proyectar esos números a una temporada completa tendría poco sentido a estas alturas. Queda prácticamente todo el campeonato y aparecerán rachas, partidos más cerrados, rotaciones y momentos en los que el gol no llegará con tanta facilidad. Pero sí existe un buen punto de referencia para calibrar qué significaría una temporada realmente extraordinaria de Aubameyang.
Ese listón tiene nombre y apellido: Lucas Pérez.
Los 27 goles que pasaron por Lucas en Primera
La temporada 2015/16 sigue siendo una de las grandes actuaciones individuales de un futbolista del Deportivo en la historia reciente del club.
Lucas terminó aquella Liga con 17 goles y 10 asistencias. Es decir, tuvo participación directa en 27 tantos de un Deportivo que marcó 45 durante todo el campeonato.
El dato impresiona todavía más expresado en porcentaje: el 60% de los goles del equipo pasaron directamente por Lucas Pérez.
Seis de cada diez.
No se trató únicamente de tener un delantero que alcanzase los 17 goles. Lucas también era el futbolista que aceleraba los ataques, aparecía entre líneas, generaba ocasiones y encontraba al compañero cuando la jugada pedía el último pase.
Aquella campaña terminó llevándolo al Arsenal, que pagó su cláusula después de ver a un futbolista capaz de asumir una enorme parte de la producción ofensiva de un equipo de Primera División.
Ese es el tipo de dimensión que permitiría considerar sobresaliente cualquier comparación futura con Aubameyang. Si el gabonés termina acercándose a aquella influencia ofensiva, su temporada será muchísimo más que buena.
Y todavía quedaba otro Lucas extraordinario
Ocho años después llegó una versión diferente, pero igualmente determinante.
El Deportivo necesitaba abandonar de una vez la Primera Federación y Lucas volvió a asumir el peso ofensivo del equipo. En el campeonato 2023/24 terminó con 15 goles y 19 asistencias.
Fueron 34 goles generados directamente por el delantero coruñés sobre los 64 que marcó el Dépor durante la fase regular.
Otra vez más de la mitad: aproximadamente un 53% de toda la producción ofensiva del campeón del Grupo I.
Y aquella temporada guardaba todavía una última exhibición.
Con el ascenso ya conseguido, Deportivo y Castellón disputaron la Final de Campeones. Lucas marcó en Riazor en el 2-1 de la ida y convirtió la vuelta de Castalia en una actuación memorable: dos goles y dos asistencias en el 2-4 con el que los blanquiazules levantaron el título.
Entre los dos partidos de aquella final participó directamente en cinco de los seis goles deportivistas.
115 goles con su firma en el Deportivo
Los datos globales ayudan a entender todavía mejor lo que significó Lucas para el Dépor.
En sus distintas etapas como blanquiazul disputó 172 partidos oficiales, marcó 62 goles y repartió 53 asistencias. En total, participación directa en 115 tantos.
Eso supone una media de 0,67 goles generados por partido entre tantos propios y asistencias. Traducido de otra forma: Lucas produjo directamente un gol aproximadamente cada partido y medio.
Números de futbolista diferencial y, sobre todo, números sostenidos durante muchos años y en contextos completamente distintos.
Fue decisivo en Primera División y volvió a serlo cuando decidió regresar a casa para intentar sacar al club de Primera Federación.
¿Hasta dónde puede llegar Aubameyang?
Por eso el espectacular comienzo de Aubameyang invita a mirar hacia atrás.
No para exigirle 17 goles y 10 asistencias, ni mucho menos para trasladar su actual promedio a las 38 jornadas, sino para tener una referencia de lo difícil que resulta firmar una temporada verdaderamente histórica con el Deportivo.
Aubameyang ya ha conseguido algo importante: generar la sensación de que cada partido puede acabar con un gol suyo. Además, su actuación ante el Villarreal mostró que su influencia no se limita a rematar. Marcó y dio dos asistencias, interviniendo directamente en los tres goles del Deportivo.
Ahora llega la parte verdaderamente difícil: mantener esa incidencia durante meses.
Si al final del campeonato sus cifras pueden sentarse en la misma conversación que aquel 17+10 de Lucas en Primera, significará que el Deportivo habrá disfrutado de una temporada descomunal de su delantero.
Un legado que merece su sitio
La salida de Lucas del Deportivo dejó un desenlace extraño para una relación tan intensa entre jugador, club y afición. Pero el paso del tiempo permite separar mejor el final de todo lo anterior.
Y los números son difíciles de discutir.
Sesenta y dos goles, 53 asistencias y 115 participaciones directas en goles con la camiseta del equipo de su ciudad. Un gran año en Primera, un regreso en plena caída del club y un papel capital en el ascenso al fútbol profesional.
Algún día llegará el momento de cerrar oficialmente su carrera. Y, cuando llegue, Riazor tendrá una deuda pendiente con uno de los futbolistas más determinantes de la historia reciente del Deportivo.
Mientras tanto, Aubameyang empieza a escribir su propia historia.
Y ha empezado tan fuerte que ya obliga a recuperar algunos de los números más salvajes que dejó Lucas Pérez.







