El Celta tiene un problema que va más allá de la falta de gol. Después de cinco partidos de Liga, el equipo de Claudio Giráldez acumula únicamente 12 tiros a puerta y dos goles.
El último ejemplo llegó en el empate ante el Getafe. Los celestes terminaron con un 70% de posesión y 16 disparos, pero solo tres encontraron portería. Uno de ellos fue el cabezazo de Carl Starfelt que significó el 1-1.
Mucho balón, poco peligro
Los números muestran que el problema no es únicamente de puntería. Al Celta también le cuesta transformar su dominio en ocasiones claras.
Antes de Getafe llevaba nueve tiros a puerta y un solo gol en cuatro jornadas. La situación ya había quedado expuesta en el empate en Anoeta, donde volvió a quedarse sin marcar.
Iago Aspas y Starfelt son los únicos goleadores celestes hasta ahora. Además, el tanto del central sueco llegó en una acción de balón parado, otra señal de las dificultades para generar peligro en juego abierto.
Giráldez busca una reacción
El regreso de Borja Iglesias ofrece una nueva alternativa, pero la solución tendrá que ser colectiva.
Giráldez ya ha pedido a sus jugadores más atrevimiento, más remates y mayor verticalidad. El próximo partido en Balaídos será otra prueba para un ataque que necesita empezar a convertir la posesión en ocasiones.
Dos goles y 12 tiros a puerta en cinco partidos explican buena parte del inicio del Celta.









