De la cesión al no rotundo
Ajax movió ficha primero. Los de Míchel, con Jordi Cruyff como director técnico, preguntaron por una cesión de Moriba, pero la operación no prosperó. Poco después llegó el Bayer Leverkusen, que estudió una salida en la que llegó a sonar el nombre de Robert Andrich. Y todavía quedaba el Beşiktaş, que insistió hasta el final: el 3 de septiembre, el Celta también le dijo que no.
Tres clubes. Un mismo desenlace. Moriba se queda en Vigo.
El campo ya había hablado antes que el mercado
Mientras fuera se movían fichas por él, dentro Moriba no dejaba de sumar minutos. Fue titular ante Osasuna el 27 de agosto y volvió a salir de inicio tres días después frente al Athletic Club, aunque en ese partido solo disputó los primeros 45 minutos antes de ceder su sitio en el descanso. Sobre el papel era transferible; sobre el césped, Giráldez ya contaba con él.
Ahora entra en la convocatoria para visitar a la Real Sociedad este jueves en Anoeta, con la baja de Aleix Febas por una contusión costal abriéndole una puerta inmediata junto a Miguel Román en el centro del campo. El partido, adelantado de la jornada 6 por la participación europea de ambos equipos, llega con Moriba de nuevo en primer plano.
55 partidos que explican por qué no era una salida cualquiera
No hablamos de un futbolista de relleno. En la 2025/26 disputó 55 partidos oficiales, acumuló 3.781 minutos, marcó dos goles y repartió cuatro asistencias. El propio Celta ya había apostado por él en junio de 2025, cuando ejerció la opción de compra pactada con el RB Leipzig tras su cesión en Balaídos. Su contrato se extiende hasta 2029, y a sus 23 años el internacional guineano llega a Vigo con paso previo por Barcelona, Leipzig, Valencia y Getafe.
Sobre el papel, con ese currículum, sonar en tres mercados europeos no debería sorprender a nadie. El problema para Ajax, Leverkusen y Beşiktaş es que el Celta no estaba dispuesto a soltar una pieza así en la recta final del verano.
Giráldez, satisfecho con lo retenido
"Hemos sido capaces de retener a mucha gente que era un caramelo en el mercado", aseguró el técnico al valorar la plantilla definitiva. El mensaje es claro: el proyecto celeste no se ha dejado desmontar en agosto, aunque el propio Giráldez reconoció que queda pendiente la llegada de un mediocentro de perfil más pasador.
Moriba no tiene la titularidad garantizada por seguir en Vigo, la competencia por los minutos sigue ahí, pero el escenario ha cambiado por completo en apenas una semana: de tener una salida sobre la mesa a ser, otra vez, una pieza que Giráldez necesita para Anoeta.







