El RC Deportivo de La Coruña volvió a demostrar que sabe sobrevivir en escenarios hostiles y sumó un empate de valor en casa del Real Sporting de Gijón (1-1) en la jornada 32 de LaLiga Hypermotion. Los gallegos, que fueron de menos a más, neutralizaron el golpe inicial de los asturianos y mantienen su candidatura intacta en la zona noble de la clasificación.
Un punto que vale más de lo que parece
El empate deja sensaciones contrapuestas, pero con un denominador común: el Deportivo sigue sumando incluso en días grises. En plena recta final del campeonato, rascar puntos fuera de casa se ha convertido en oro puro para un equipo que sigue instalado en la zona alta y presionando a sus rivales directos por el ascenso.
Para el Sporting, en cambio, el resultado sabe a oportunidad perdida. Tenía el partido donde quería, pero acabó cediendo terreno y dos puntos clave en su carrera por engancharse al playoff.
El golpe de calidad que cambió el guion
El conjunto gijonés encontró premio en una acción aislada que tuvo aroma a futbolista diferencial. Juan Otero firmó un lanzamiento de falta impecable que sorprendió a la zaga deportivista y abrió el marcador antes del descanso.
Ese tanto reforzó el plan del Sporting, que optó por un bloque medio-bajo y por explotar transiciones rápidas, cediendo iniciativa a un Deportivo que manejaba el balón pero sin filo en los últimos metros.
Reacción coruñesa: más ritmo, más fe
Tras el paso por vestuarios, el equipo de Antonio Hidalgo dio un paso adelante. Ajustó piezas, agitó el banquillo y elevó la presión en campo rival. El guion cambió: más posesión, más llegadas y una sensación creciente de asedio sobre el área defendida por Rubén Yáñez.
El Deportivo empezó a jugar en campo contrario de forma continuada, con protagonismo para hombres como Mario Soriano o Yeremay, y acumulando acciones a balón parado que acabarían siendo decisivas.
Barcia aparece en el momento clave
Cuando el partido entraba en su tramo definitivo y el Sporting parecía resistir, emergió la figura de Dani Barcia. El central se impuso en el juego aéreo tras una acción a balón parado y firmó el empate con un cabezazo que silenció El Molinón.
Un gol que refleja una de las grandes virtudes del Dépor esta temporada: su capacidad para competir hasta el último minuto. No es casualidad que muchos de sus puntos hayan llegado en tramos finales.
Clasificación y lo que viene: el Dépor no se baja del tren
El punto permite al Deportivo mantenerse en la zona alta, en plena lucha por el ascenso directo o, como mínimo, con margen en puestos de playoff. Su dinámica sigue siendo sólida: suma, compite y nunca se desengancha del partido.
El Sporting, por su parte, sigue mirando de reojo a los seis primeros, pero necesita convertir este tipo de partidos en victorias si quiere llegar con opciones reales a las últimas jornadas.
El calendario no da tregua y cada jornada empieza a pesar como una final. Y en ese escenario, el Dépor ha dejado claro que sabe jugar con el cronómetro… y con la presión.








